100.000 dólares de recompensa por el VIH
Ofrecidos el 19 de julio del 2002 por Alexander Russell
«…después de todo, los elementos infecciosos son los únicos
criterios clínicamente aceptables para caracterizar un patógeno
de naturaleza viral »
Peter Duesberg y Harvey Bialy (Nature, 375, 1995, p. 197)
Mantengo mi oferta de una recompensa de 100.000 dólares para
la primera persona que proporcione la prueba fotográfica de la existencia
del VIH.
No existe ninguna prueba de la existencia del VIH, pretendido retrovirus
sexualmente transmisible. Esto es confirmado por las cifras publicadas
en 2002 por el Laboratorio de Salud Pública de Gran Bretaña.
Es simplemente imposible que un virus se confine durante veinte años
a los dos solos grupos de riesgo definidos desde el principio: los homosexuales
masculinos y los consumidores de drogas.
No existe “epidemia VIH/SIDA" en Gran Bretaña, ni en otra parte
de Europa, ni en los Estados Unidos, y no existirá nunca. En Europa
del Este y Ucrania, no se habla de epidemia de SIDA sino de una epidemia
de drogas recreativas. Son estas drogas las que desencadenan la formación
de sustancias endógenas incorrectamente etiquetadas "VIH". Son los
productos químicos contenido en la cocaína y las otras drogas
recreativas, y no el supuesto VIH, los que hacen que la gente se vea convertida
en seropositiva.
La cocaína se comporta in vivo como un mitogénico, exactamente
de la misma manera que otras sustancias de origen vegetal que tienen un
efecto mitógeno en los cultivos de células "in vitro". Los
experimentos mostraron que cuando se añade la cocaína a cultivos
celulares, estas células se activan y presentan una respuesta mitógena
típica.
Este efecto es especialmente potente para la cocaína, pero hay
que añadirle la panoplia de drogas recreativas a la cual se dedican
muchos homosexuales masculinos, y no sorprenderá, por tanto, que
sus células, mantenidas constantemente en estado de excitación,
permitieran a las pruebas referentes a la presencia de un supuesto VIH
utilizar una u otra sustancia endógena.
A subrayar: Ningún estudio pretende haber puesto de manifiesto
que un retrovirus sea transmisible por vía sexual en los animales.
¿Por qué milagro el VIH constituiría una excepción
a esta norma?
No hay “epidemia de SIDA causada por el VIH” en Sudáfrica, y
no hay víctimas de tal enfermedad. Según recientes
informes que citaban las estadísticas nacionales, la esperanza de
vida en Sudáfrica aumentó en nueve años durante el
período en la cual la epidemia del SIDA supuestamente ha prevalecido;
el porcentaje anual de muerte sin distinción de causas (incluido
el SIDA), sigue siendo inferior al 1%; la mortalidad infantil no aumentó
durante los 20 últimos años, y la población aumenta
al sólido porcentaje del 3% anual. Lo que rebautizado como "SIDA"
sirvió, con mucho cinismo, para ganar muchísimo dinero, no
es en realidad más que una epidemia planetaria de consumo de drogas
recreativas y de enfermedades que afectan al llamado Tercer Mundo, como
la tuberculosis y el paludismo.
Hans Gelderblom, del Instituto Robert Koch de Berlín, es uno
de los autores del primer artículo, aparecido en Virology de marzo
de 1997, que pone de manifiesto que el pretendido "VIH purificado" no es
realmente más que una acumulación de "microvesículas
purificadas". Lo que se suponía ser el "VIH purificado" es
solamente un montón de vesículas, es decir, transportadores
de proteínas celulares. El VIH imaginario no es más que una
colección de microvesículas de origen endógeno y proteínas
celulares (que, por otra parte, no parecen nunca aglomerarse para formar
partículas, lo que conduce a preguntarse cómo podían
por lo tanto tener un carácter infeccioso). Nunca, en ningún
fluido corporal frescamente extraído (incluido sangre, esperma,
etc.) se llegó a ver algunas partículas virales del VIH que
no estén mezcladas a sustancias celulares. No se probó
nunca que el VIH sea un retrovirus sexualmente transmisible. Hasta ahora,
no existe ninguna imagen obtenida por microscopio electrónico de
partículas de VIH aisladas, purificadas y condensadas obtenidas
de muestras de fluido corporal recientemente extraídas.
Lo que presentan los que defienden el punto de vista oficial no es otra
cosa que artefactos producidos por clones fabricados en laboratorio, clones
que declaran simplemente ser similares a los que se encuentra en la naturaleza.
Es necesario acordarse un punto esencial: nunca, absolutamente nunca,
se ha podido aislar la menor partícula de VIH infecciosos en el
esperma. Decir que las relaciones sexuales por vía anal pueden transmitir
el VIH es una afirmación que no se basa en ninguna base científica
y constituye un absurdo revelador de homofobia. El SIDA no es una enfermedad
de transmisión sexual.
Los mismos que habían enunciado las normas que deben seguirse
imperativamente para demostrar la existencia de un retrovirus, violan alegremente
estas normas cuando se trata del VIH. Nadie ha obtenido partículas
de VIH puras y no portadoras de contaminantes. Nadie fue capaz de obtener
una secuencia completa de ARN (o de su transcripción en ADN) del
VIH.
Los factores de stress inmunológicos que comporta la vida de
homosexuales muy activos (uso de drogas recreativas, antibióticos,
otros medicamentos, vacunas contra la gripe, enfermedades de transmisión
sexual no tratadas, alcoholismo, etc.) pueden tener como efecto que un
gran número de ellos den positivo a los tests del VIH. Todos los
kits de esos tests llevan prospectos en los que los fabricantes afirman
que no deben ni pueden utilizarse para diagnosticar “infección por
VIH”.
Estoy tan convencido de que no existe ninguna fotografía obtenida
por microscopia electrónica (respetando estrictamente metodología
de Étienne de Harven) que pruebe la existencia del VIH, que ofrezco
la suma de 100.000 dólares a la primera persona que presente tal
fotografía, quedando entendido que ésta deberá haber
sido obtenida en condiciones rigurosas. Que no se me hable de "marcadores
de la actividad viral" que, en el mejor de los casos, puede indicar lo
que se desee.
Quiero la prueba visual de una gran cantidad de partículas virales
infecciosas, activas, teniendo una forma claramente definida, recuperada
en una muestra de fluido corporal fresca y no contaminada por otros tipos
de células, como las CEM ó H9 cancerosas. Así como
Peter Duesberg y Harvey Bialy lo escribieron en la revista Nature, "...
después de todo, los elementos infecciosos son los únicos
criterios clínicamente aceptables para caracterizar un patógeno
de carácter viral" (Nature, 375,1995, p. 197). Una vez más,
parafraseando a Peter Duesberg, un pretendido "virus" que es inactivo no
puede ser la causa de nada.
Las normas que deben aplicarse para aislar el VIH de acuerdo con la
metodología de Étienne de Harven son las siguientes:
1. Sólo puede utilizarse el plasma obtenido por centrifugación
de sangre completa y fresca. Con el fin de descartar el riesgo de ver "partículas
virales" que podrían no ser más que simples artefactos de
cultivo celular, no se utilizará sustancia alguna procedente de
cultivos celulares.
2. El plasma sanguíneo deberá proceder de personas que
presenten una "elevada carga viral" en una prueba reciente. Deberá
proporcionarse las referencias de esta prueba (fecha y resultado, es decir,
la “cantidad de ADN de VIH” encontrada), obviamente sin revelar la identidad
o de los donantes con el fin de respetar la confidencialidad.
3. El donante no deberá estar bajo tratamiento con inhibidores
de proteasa, AZT u otros "medicamentos antivirales".
4. Solamente podrá utilizarse una solución heparinizada
de Ringer frío para diluir el plasma (es decir, al 50%).
5. El plasma diluido en primer lugar será filtrado por aspiración-filtración
a través de una membrana de 0.6 miliporo. Este primer filtrado obtenido
se filtrará a su vez a través de una membrana de 0.22 miliporo
y se someterá el resultado obtenido (segundo filtrado) a ultracentrifugado.
6. La centrifugación se hará a 30.000 g durante una duración
de dos horas. El casquillo obtenido (probablemente de pequeña importancia)
se fijará con el glutaraldehído y ácido ósmico;
luego será cuidadosamente tomado e incorporado en una resina epoxy
siguiendo los procedimientos habituales en microscopia electrónica.
7. Las fotografías del microscopio electrónico deberán
tomarse a una ampliación de al menos 19.500 veces, y deberán
ser como la presentada en la figura 1 con respecto a la forma y al tamaño
de las partículas, bajo la reserva fundamental que sigue: Se supone
que el VIH es un lentivirus que posee un núcleo denso de forma troncónica.
Un corte ultrafino de lentivirus aglomerados de manera aleatoria debe inevitablemente
implicar una serie de partículas divididas de tal manera que, en
unas, su núcleo se verá en el sentido de la longitud, mientras
que en otras será visto desde encima, todo ello apareciendo como
una mezcla de núcleos densos de forma a veces circular y a veces
alargada. Se considerará que toda fotografía que no muestre
claramente tal característica, no representa el lentivirus VIH.
8. El presente reto se lanza a todo científico cualificado, a
todo estudiante en microbiología y a todo técnico de laboratorio
que posea los conocimientos técnicos y el material de laboratorio
necesarios para realizar las operaciones requeridas.
Las fotografías, acompañadas con todos los detalles de
la metodología seguida y con un resumen de las cualificaciones del
autor, deberán enviárseme a alex@lalage52.freeserve.co.uk
Alexander Russell, 19 de Julio del 2002
NOTA. El profesor Emérito de Patología de la Universidad
de Toronto, Étienne de Harven, a lo largo de su carrera de 25 años
en el Sloan Kettering Institute de Nueva York y de 13 años en la
Universidad de Toronto, dedicó la parte fundamental de sus trabajos
al estudio por microscopia electrónica de la estructura de los retrovirus.
http://perso;wanadoo.fr/sidasante/edh/edhindex.htm
http://perso.wanadoo.fr/sidasante/contacts/missing.htm